miércoles 22 de marzo
Ayer me maravilló algo. Una imagen del agua. Unas cataratas que alguien descubrió en la Amazonia más profunda y el sueño de hoy. El final. Un felino me atacaba. Creo que era un puma.
Kepa, tan amable como siempre me escribe un correo. Le he preguntado por alguna ruta sencilla y me remite a unas páginas web. De esta forma puedo prepararme la clase de hoy. Al final será la senda del mar del oeste y la haremos el sábado.
* Y el resto de lo escrito ha sido eliminado...
7 comentarios
lOLITA en LILA -
http://tabacoybaco.blogspot.com/
tanto darle la lata entre tú y yo al final se ha animado
LOLITA EN LILAS -
Hoy he vuelto al trabajo . Como me dirá Nines mañana , mientras me regaña , por exceso de responsabilidad ...
Bueno esta tarde estaré poquito , necesito estar con Mario antes de ir a clase de baile .
nena llegarán tiempors mejores , ya lo verás ... un beso muy fuerte
Montañero Paparazzi -
http://kepacastro.blogspot.com/2005/07/la-cascada-ms-grande-de-europa.html
http://kepacastro.blogspot.com/2005/11/paraisos-cercanos-cascada-de-san.html
F. -
Un abrazo.
Lelaina Pitts -
Desde que me hablaste de las clases de miradas, hace tiempo, no paro de encontrar situaciones en las que me sorprendo viviendo bajo la tercera.
Un beso
paréntesis -
La Noticia -
Alcanza los 770 metros de altura. Nunca antes había sido avistada debido a su remota ubicación en las montañas peruanas. La leyenda de la sirena.
Durante cientos de años había sido sólo una leyenda para los pobladores. Pero ahora el cuento llegó a su fin. La tercera catarata más alta del mundo (después de la de Tugela, en Sudáfrica, y del Salto del Ángel, en Venezuela) fue descubierta por un explorador alemán en el corazón de la Selva Amazónica peruana.
Inexistente en los mapas, y desconocida para todos, excepto los habitantes de pequeñas comunidades cercanas, la magnífica cascada lleva el nombre de Gocta, que es el del poblado más próximo.
Es gigantesca y se le puede ver desde un kilómetro, pero pocos se han atrevido a acercarse.
Sucede que la gente de la zona dice que una sirena rubia que habita entre las aguas resguarda un cáliz de oro y lanza una maldición a quien se atreve a acercarse más a sus dominios.
Las aguas caen 771 metros hacia un gigantesco cañón en el corazón de la remota provincia de Chachapoyas, unos 700 kilómetros al norte de la capital peruana.
El investigador alemán Stefan Ziemendorff y su grupo realizaron una medición de la cascada, y descubrieron que sólo es superada por el Salto del Angel, en Venezuela, con 972 metros, y las cascadas de Tungela, en Sudáfrica, con 948.
Aunque, claro está, ninguna de ellas cuenta con el privilegio de una sirena guardiana.